Decálogo de Buenas Praxis

Decálogo de Buena Praxis en el Diseño y Testeo de Juegos de Mesa


  1. Respeta el trabajo creativo de tus compañeros

Reconoce que cada prototipo es fruto del esfuerzo personal de su autor. Trátalo con la misma consideración que te gustaría recibir.


  1. La confidencialidad es la norma

Todo lo que se comparte en sesiones de testeo —prototipos, ideas, mecánicas, materiales…— debe permanecer dentro de la asociación, y no debe divulgarse sin permiso expreso del autor.


  1. La inspiración no es copia

Es natural inspirarse en ideas ajenas, pero siempre debe haber un desarrollo propio, una aportación personal y una intención diferenciadora. Evita replicar mecánicas específicas y distintivas.


  1. No te apropies de ideas nacidas del testeo ajeno

Si durante una partida surge una idea clara que no es tuya, no la implementes en tu proyecto salvo que el autor lo haya manifestado explícitamente: el testeo no es una fuente de “recursos libres”.


  1. Sé transparente con tus influencias

No necesitas registrar nada formalmente, pero sí reconocer honestamente cuándo algo te ha inspirado y comentarlo de forma natural si surge en conversación.


  1. Comunica qué buscas en cada testeo

Antes de jugar, explica brevemente qué aspecto te interesa poner a prueba: equilibrio, flujo, claridad de reglas, ritmo, etc. Esto ayuda a enfocar el feedback y evita malinterpretaciones.


  1. Da feedback constructivo y respetuoso

Ofrece críticas que ayuden a mejorar el proyecto original, sin imponer tus gustos personales ni redirigir el juego hacia tu propio estilo o intereses.


  1. Acepta tu feedback como una ayuda, no como una coautoría

Las sugerencias de los testeadores son aportaciones amistosas, no un derecho sobre el diseño ni una forma de reclamación de autoría.


  1. La convivencia está por encima de las mecánicas

Si surge un conflicto por similitudes, parte de la buena fe: muchas combinaciones ya existen y es habitual que ideas similares aparezcan de forma independiente. Ante la duda, dialoga con calma y busca puntos de coincidencia y de diferencia.


  1. Fomenta el espíritu de comunidad

Compartir prototipos, problemas y soluciones beneficia a todos: valora la colaboración, apoya a otros autores y recuerda que el objetivo de la asociación es crecer juntos como diseñadores.