Los decálogos para testear mejor
Durante un testeo debemos darle al autor la clase de feedback que le ayude
a mejorar su juego.
Para quien testea
1. Escribe tus ideas durante la partida y coméntalas al final.
2. Define qué tipos de juegos prefieres.
3. Positividad: señala los puntos fuertes.
4. Honestidad: no endulces los puntos débiles, pero tampoco digas mal las
cosas. Educación y feedback positivo, para enriquecer, siempre!.
5. Concreción: da ejemplos específicos sobre los aspectos del juego.
6. Describe las áreas confusas.
7. Comenta tus reacciones viscerales hacia el juego. Evita el lenguaje
vago, no exageres y concreta los elementos del juego que contribuyeron
a esa experiencia.
8. Habla de otros juegos similares, pero evita valorarlos uno respecto del
otro.
9. Concéntrate en los problemas, no en las soluciones. Haz tu “lista de
otras cosas que podrías probar o pensar” o da las que quieras, si te lo
piden, pero no es tu "trabajo". Haz pocas sugerencias.
10. Entiende la meta y el público objetivo del juego. Y recuerda, no es tu
juego.
Para quien crea
1. Toma notas sin interrumpir la partida. Apunta todas las ideas (hasta
las que creas que no usarás) y no vuelvas a mirarlas hasta pasados 3
días.
2. No intentes convencer a quien testea.
3. No expliques la historia del juego.
4. No expliques las “bambalinas” del juego.
5. Conoce a quien testea (qué juegos le gustan, qué conocimientos tiene…).
6. Corrige a quien testea si parte de premisas erróneas.
7. En un testeo ciego (sólo con las reglas, sin la presencia de quien ha
creado el juego para presentarlas) no corrijas los errores de
interpretación de reglas; a veces hay sorpresas.
Subregla 7: Si una regla se interpreta mal de forma repetitiva, quizás es
antinatural.
8. Haz preguntas abiertas.
9. No digas nunca “¡Esto normalmente no pasa!”.
10. Practica, practica y practica la explicación de las reglas.
Además de estos consejos, no olvides seguir la regla de oro del autor: Lucha
contra tu EGO.
Y recuerda que un testeo es un intercambio libre de opiniones entre
creadores, no una creación conjunta. El autor no está obligado a ningún
tipo de colaboración por las ideas obtenidas, que son parte de la dinámica
desinteresada del trabajo en equipo: La recompensa por tus consejos son
los consejos de los demás.